jueves, 18 de junio de 2015

Ciclo de formación en Televisión Comunal 2015-2016 : crónica de nuestro taller en Acarigua

Calle de Acarigua, junio 2015
Calle de Acarigua, junio 2015
El sábado 13 de junio 2015, al cabo de 15 días intensivos de taller en Acarigua, regresamos a la Yaguara. Al final del camino que hemos recorrido desde las luces de Acarigua al asentamiento campesino donde el compañero Franklin enciende su planta para conectar el videobeam, sigue la lucha contra la transnacional del papel Smurfit. Un compañero campesino que produce aquí desde hace cinco años contra viento y marea, toca el suelo con la punta de su bota: “antes todo eso estaba muerto” y levanta la mano hacia el océano de pinos que se pierde en la noche: “están matando nuestros ríos”.  “A la Smurfit se le han hecho unos pellizquitos nada. No puede haber revolución sin revolución agraria“ recuerda Miguel Balaustren, nuestro amigo y aliado de la Escuela de Gobierno del Estado Portuguesa (FEGEP), conmovido por la resistencia de estos productores .P1220782P1220789
Aquí estuvimos a finales de los 90 el primer núcleo de la escuela popular de cine para registrar los testimonios de la primera lucha. Hoy, 18 años más tarde, regresamos con un circulo ampliado de comunicadore(a)s populares: compañero(a)s de Tatuy TV (Mérida), Lara TVe (Lara) Teletambores (Aragua), Selva TVe (Amazonas) y Faro TV (Portuguesa). Juan José Moreno “Jota” y la compañera Olga Espinoza han estado trabajando al igual que Miguelito, el paciente compañero transportista, o Illiko Medina y Edduin Montilla del equipo de Vive Acarigua, para hacer posible este taller intensivo de formación integral en televisión comunitaria, del 1 al 13 de junio 2015, con sede en el Faro que domina la Plaza Andrés Eloy Blanco de Acarigua.P1220587
Daniel Rodríguez, coeditor de
Daniel Rodríguez, coeditor de “El Tigre y el Venado”
El taller se inicia con un reencuentro emotivo con el compañero y estudiante salvadoreño Daniel Rodríguez que ha viajado desde su universidad en Mantecal para presentarnos “El Tigre y el venado” de Sergio Sibrián, un documental que acaba de recibir  el premio a Mejor Documental Latinoamericano en el Sunscreen Film Festival, en Florida : http://www.laprensagrafica.com/2015/05/05/el-tigre-y-el-venado-triunfa-en-festival-de-cine-sunscreen. Este documental es fruto de la labor comunitaria audiovisual de ACISAM (El Salvador) y de un taller impartido por nuestra Escuela Popular y Latinoamericana de Cine y Televisión. Ha sido galardonado con  varios premios (mejor documental indígena en el VIII Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Independiente “Contra el Silencio Todas las Voces” de México, Premio de los Estudiantes de Cine del Festival Rencontres d’Amérique Latine, Francia 2014, Mención “Nuestro Norte es el Sur” otorgado por el canal Telesur en el Festival de la Habana 2014). En su nota de intención como director de “El Tigre y el Venado”, Sergio Sibrián explica su método: “La cámara mira desde lejos para dar prioridad al contexto en que vive el personaje y con tiempos largos de observación para lograr que el espectador tenga más elementos del contexto y el tiempo suficiente para activar la reflexión, que le permita pasar de su papel pasivo a protagonista de la historia como espectador. La decisión de partir de la existencia del personaje es para dar prioridad a las acciones de su vida cotidiana y después ponerle palabras, logrando un equilibrio entre las cosas hechas (las acciones), las cosas dichas (las palabras) y así eliminar la entrevista-busto aburrida y tradicional que encierra a las personas quitando naturalidad y libertad en sus acciones y palabras.”(Véase: http://bitly.com/1H08vUa)
Daniel 2
Daniel Rodriguez
Unos días después del taller Daniel nos escribe: “cada presentación del documental “el tigre y el venado” marca las vidas de las personas espectadoras, sin embargo esta última presentación fue una de las más importantes para mí, ya que fue donde los compañeros participantes del taller estuvieron presentes no para iniciar una iniciar una vida como comunicadores sino que estuvieron para profundizar sus conocimientos comunicacionales, y lo comparo como ese tren de la vida, ese tren que solo se detuvo para hacerle un chequeo mecánico, para continuar su camino con buena dirección y objetividad, ese tren es la vida de todos nosotros, ese tren que recorrió don ” Chelino” y aquí donde está el punto más importante para mí, ya que don Chelino dejó de recorrer su camino para recorrer en el de nosotros, y me llamó la atención porque los jóvenes lo reconocieron, “Don Chelino” a través del documental llego a poner ese aceite, esa reparación mecánica en la vida de los participantes, ellos se identificaron con él, ellos se vieron en el mismo rostro de don Chelino, caminaron las montañas junto a él, vivieron la masacre de 1932 junto con “Don Chelino” y ahí fue donde se abrieron nuevas expectativas para ellos en todas las áreas. Después de la presentación sentí que otra vez más estuve conversando con don Chelino, y sobre todo la satisfacción que los jóvenes vieron con alago  “Don Chelino” a través del documental, no me queda ninguna duda que para todos después del taller  los jóvenes se fueron a sus estados, parroquias o comunidades a profundizar la comunicación, a hacer caminar ese tren con buena vibra y con muchos objetivos por delante.”
“Siento que nos hemos fortalecido” concluye Celia Rodrigues, la compañera del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra, quien ha llegado con su hijo desde Cabudare y su tierra productora de semillas autóctonas para dedicar el segundo día de taller a ubicar con nosotros la dimensión verdadera de una televisión comunitaria : investigación-acción-participativa.
Celia Rodrigues, Formadora del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (Brigada Apolonio do Carvalho, Venezuela) y su hijo
Celia Rodrigues, Formadora del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (Brigada Apolonio do Carvalho) con su hijo
No podemos partir del “Olimpo” para bajar el supuesto “conocimiento” sino construirlo colectivamente partiendo de la realidad y de la dinámica popular y así armar una “televisión de la pregunta más que de la respuesta”. La Escuela Nacional Florestan Fernandes construida por el Movimiento de los Sin Tierra a través de la autogestión y del trabajo voluntario en Brasil ejemplifica ese “tercer ojo sociopolítico” que debemos forjarnos constantemente como trabajadores audiovisuales para poder “leer el mundo antes de leer la imagen“. Véase http://bit.ly/1fipHb5
La ENFF, universidad construida por el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, forma cada año a centenares de miembro(a)s de movimientos sociales latinoamericanos
La ENFF, universidad construida por el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, forma cada año a centenares de miembro(a)s de movimientos sociales latinoamericanos
Un docente de la Universidad Bolivariana de Maracaibo, José Javier León, escribe al respecto: “Cuando yo entré a la UBV comencé a “dar clases”, luego me di cuenta –y no fui yo solo- que a ninguna parte íbamos a llegar por esa trilla. De ahí la necesidad de socavar las bases de la educación liberal burguesa sostenida como todo el sistema capitalista sobre la noción administrativa y política del control del tiempo.  (..) Esa clave del tiempo es estratégica para nosotros y debemos comenzar a considerarla porque todos los esfuerzos que hagamos como docentes, como activadores culturales, como responsables de la política pública en torno a la cultura, es la construcción del tiempo colectivo como una manera de liberarnos estructuralmente del dominio del capital. Es decir, si nosotros en nuestras comunidades, en los colectivos y organizaciones, no construimos formas para la liberacion del tiempo estaremos siempre dominados por las relaciones de capital.” Véase : http://bit.ly/1BkdX1N
_1250945
Thierry Deronne
El taller prosigue con una secuencia de tres días que Thierry Deronne dedica a un análisis participativo de los lenguajes dominantes y subversivos dentro de los géneros del reportaje, del documental y a descubrir juntos algunas claves básicas de la puesta en escena y de la dramaturgia de ficción a través de varios fragmentos de películas (Akira Kurosawa, entre ellos).  Al analizar algunos reportajes realizados desde nuestras televisoras comunitarias “Muchas veces, notan, los compañeros, seguimos con el “chip” de los canales comerciales, a la hora de hacer “notas de prensa”. Ahí está la alternativa exitosa del “Noticiero latinoamericano” de Santiago Álvarez: http://bit.ly/1TvQWPa
_1250978Durante el Foro “Comunicación en Revolución” (Caracas, 1 de noviembre 2012), el sociólogo Reinaldo Iturriza (ex Ministro del Poder Popular para las Comunas y hoy Ministro de la Cultura) expuso un principio fundamental que defendemos desde siempre en nuestra escuela popular de cine y televisión: “No se trata simplemente de mostrar el cartón de jugo o el tubo, se trata de mostrar lo que está detrás de eso; y lo que está detrás de eso es precisamente el pueblo que produce”. Esta idea fue puesta en práctica hace cien años por el cineasta ruso Dziga Vertov. El filme que mostramos en la clase fue el que realizó para invitar al pueblo a comprar la carne en el mercado rojo de Moscú y no al sector privado. Y como un contenido revolucionario necesita una forma revolucionaria, decidió revertir la marcha del celuloide, recorriendo el proceso desde la venta al matadero, del matadero a los corrales, de los corrales a los vagones del tren, que termina regresando hasta las praderas, en una línea liberada de los intermediarios que infla los precios, lo que para él era una forma reflexiva y antimanipuladora de hacer propaganda.
Esta propuesta se transformó en tema de la realización final de los cortos de nuestro taller en Acarigua: pasar “del producto al productor”, en un momento en que Venezuela, más que nunca, se plantea pasar del país rentista al país productivo. Lo cual significa llevar la lucha a su máximo nivel simbólico, a través de la construcción de un imaginario nuevo: ”Desvelando el origen de las cosas y del pan, la cámara ofrece a cada trabajador la posibilidad de convencerse concretamente de que es él, obrero, quien fabrica todas estas cosas y que, en consecuencia, a él le pertenecen. Desnudando a la pequeña burguesa coqueta y al burgués confitado en su grasa, devolviendo los alimentos y las cosas a los obreros y campesinos que los han producido, damos a millones de trabajadores la posibilidad de ver la verdad y de poner en duda la necesidad de vestir y alimentar a la casta de los parásitos.” (DZIGA VERTOV)
Adán García (izqu.)
Adán García (izqu.)
Luego Adán García llega desde Caracas para enseñarnos el lenguaje de la cámara y de la luz, y para recordar su propia experiencia de la lógica destructora de los canales privados en que el ser vuelto “técnico” se ve despojado de su posibilidad de pensar y de participa en la producción de los programas, e insiste en el privilegio que tenemos, en los medios comunitarios : pensar lo que hacemos.
_1260150Lo sigue Wilmer Arteaga, excompañero de trabajo Vive TV y hoy profeso de sonido en la EMPA, la escuela de Ávila TV quien reflexiona:
Wilmer Arteaga (derecha)
Wilmer Arteaga (derecha)
“Sin duda alguna el sonido en un elemento narrativo de gran importancia que poniéndolo en práctica descubrimos en el una esencia vital de comunicación, tenemos que descubrir y descodificar los sonidos neocolonialista y liberarnos a nuestra propia esencia ancestrales y legitima.”taller 1taller 2
Comentarios de los participantes
Keila Acosta, Teletambores
Keila Acosta, Teletambores
Keila Acosta, Teletambores: “Lo más importante fue como se trabaja el sonido, me abrió la expectativa de seguir indagando en esa materia. Igual el tema de la dramaturgia, a veces creemos que las cosas están puestas por estar y no es así a la hora de analizar. Estos dos puntos son los que quisiera seguir estudiando en el futuro. Y llegar a Teletambores pero no quedarme con eso sino impartirlos a los que están allá. Porque el sonido lo hemos trabajado siempre de forma lineal, no como lo hemos trabajado aquí.”
Cesar Seijas
César Seijas, Selva Tve
César Seijas, Selva TVC: “feliz de seguir este taller ya que aprendí bastante de la dramaturgia y su relación con los diversos planos ya que soy empírico desde hace muchos años, aprendí lo importante de cada escena que uno realiza, de cada segmento, de cada minuto, que se debe trabajar en un documental o en un micro, también sobre el abordaje de la comunidad, es otro elemento que nos llevamos para el estado Amazonas.”
Alejandro Gómez, Selva TVe
Alejandro Gómez, Selva TVe
Alejandro Gómez, Selva TVe: “lo que más me impacto así, fue la parte de la dramaturgia, la parte del sonido, de cómo trabajar con el sonido cuando uno va a trabajar con el documental o con una ficción, nunca había trabajado con estos géneros y otra cosa, la importancia de asociarse con la gente, con la comunidad, antes de producir y nos vamos con muchos conocimientos para dárselos a la gente nuestra”
Jorfrank Mendez
Jorfrank Méndez, Selva TV (izqu.)
Jorfrank Méndez, Selva TVC: “Este taller de formación fue una experiencia asombrosa pues, primero porque teníamos conocimientos, somos prácticamente empíricos y en este taller estudiamos la educación popular, nos dieron una gran variedad de herramientas que podemos aprovechar en cada uno de nuestros espacios, desconocíamos por completo la importancia del audio en una producción audiovisual, de cómo hacer un montaje que de verdad transforme conciencias, que podamos rescatar esos valores que poco a poco estamos perdiendo a causa de las producciones de las corporaciones televisivas que estamos acostumbrados a ver desde 40 o 50 años, y en mi caso y en el caso del colectivo de Selva TVC con todos estos elementos vamos a reivindicar el valor del indígena, el trabajo del indígena, como ellos se esfuerzan por que cada uno de sus productos llegue a la ciudad y esperamos que siga este espacio de formación”
Marielena Infante, Selva TVe
Marielena Infante, Selva TVe
Marielena Infante, Selva TV: “Me pareció más importante la parte del montaje, de la dramaturgia y de los diferentes estilos, los varios enfoques, los polos narrativos, me parecería fino realizar un taller de edición, y de sonido, son dos elementos demasiado importantes.”
Leandro Colmenares, Faro TVe
Leandro Colmenares, Crearte y Faro TVe
Leandro Colmenares, Colectivo Crearte y Faro TV: “antes de este taller, no dominaba mucho el tema de la dramaturgia, estaba más fortalecido en lo de la cámara y de la edición, por esto ha sido un gran aporte.”
Willians Sivira, Lara TVe
Willians Sivira, Lara TVe
Willians Sivira, Lara Tve: “Lo importante ha sido poder reunirnos varias televisoras comunitarias y con la escuela popular de cine, conocernos y reconocernos los que estamos haciendo el trabajo en  las comunidades, ver cómo estamos, como nos podemos apoyar, porque ahí daría pie a una articulación de contenidos que podemos hacer juntos, o hacerlo por separado y repartirlo, compartirlo y poder hacer esa conversación de lo que es la ley de comunicación popular, como hacemos una fuerza de cómo podemos avanzar en eso pues, por lo menos ahí en el mismo espacio hay una radio comunitaria Crepuscular, es importante la profundización de los conocimientos, también la parte de sonido que anteriormente no le daba tanta importancia, hoy en día estaré pendientisimo del sonido, y de la iluminación que con un pedazo de anime se puede resolver.”
Karen Torres, Tatuy TV
Karen Torres, Tatuy TV
Karen Torres, Tatuy TV: “Me interesó particularmente el análisis político, social, cultural de la realidad en que nos vemos inmersos porque se supone que los comunitarios buscan transformarla, la realidad que el sistema te impone, es como un deber nuestro hacer análisis crítico del discurso, como nos manejan, que elementos nos ponen sobre la mesa para manipularnos o para despertarnos, y creo que el taller reforzó específicamente esos elementos de análisis crítico del discurso. En Tatuy tengo mucho tiempo trabajando esa área y el taller aportó otros elementos como el asunto de los polos narrativos, la iluminación, porque hacer el análisis crítico es como hacer el diagnóstico para nosotros producir esta transformación de la realidad. Me llamó también mucho la atención la delicadeza con que se trabaja el sonido. Soy de los que piensan que el sonido es mucho más importante que la imagen a pesar de que somos una especie muy fotográfica esa delicadeza del trabajo sonoro merecía un espacio más amplio. Cada detalle, cada precisión… y hay una particularidad es que las féminas somos más sensibles por el oído también. Igual que el facilitador Wilmer considero que el proceso sonoro cubre 70% de la producción audiovisual. La imagen es un agregado a todo ese proceso sensorial que tú tienes.”
Juan Jose Moreno, Faro TV
Juan José Moreno “Jota”, Faro TV
Juan José Moreno, Faro TV: “He estado en múltiples espacios de formación y en el área de cine también pero la gran diferencia en este caso está en el grupo, en la entrega y en la voluntad que ha tenido el grupo en la formación, y de cierta manera quienes han coordinado han contribuido también a que esa harmonía se preste, pues. Y creo que nos ha permitido un avance muy positivo porque aparte del tema de la voluntad estuvo el apoyo mutuo en la formación, del entendimiento, de compartir saberes e ideas, mientras uno se estaba durmiendo el otro tomaba el relevo, etc.. Estuvo siempre el compromiso a veces salíamos de noche pero al llegar a nuestro lugar de alojamiento nos poníamos a estudiar, eso permitió comprender cosas que no habíamos comprendido, y de aquí en adelante hay unas ideas muy claras en las que se quiere aplicar la producción. Más allá de un simple taller fue un espacio para plantearnos construcciones conjuntas.”
Cortos producidos. Un documental y una ficción. Tema: “Del producto al productor”.
_1260510
eewrw455
editandoP1120608P1220690P1120625P1220758P1220742P1220750_1260907
_1260892P1220822P1220806P1220881P1220901Nueva imagen

URL de este artículo : http://wp.me/p2bGPp-Gz

miércoles, 17 de junio de 2015

Llegué a la comunidad de Iberciencia por curiosidad



Publicado en Iberoamericadivulga
José Javier León
Maracaibo, República Bolivariana de Venezuela
IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica

El aumento exponencial de la población con acceso a Internet nos da a los docentes una enorme responsabilidad con respecto a la creación de alternativas de educación que exploren las ventajas de las Tics.

En realidad me complace escribir, reflexionar sobre la educación, la ciencia, la historia, en fin, sobre la realidad tal como la veo y la entiendo, y la posibilidad de hacerlo para y entre una comunidad de docentes del mundo es, sin duda un atractivo interesante. Se une además la gratuidad, el no exigir nada a cambio salvo lo mínimo: respeto, sentido común, sindéresis. Criterios que, aplicados a la vida cotidiana, en el día a día, reportan grandes beneficios: una vida más o menos tranquila, sosegada, en medio del fárrago y el trajín. 

Estudiar me genera un estado de calma expectante, un reposo despierto, una forma de estar alerta sin sobresaltos. En este clima he ido desarrollando las actividades, las “tareas”, con la satisfacción de ver el esfuerzo respaldado por publicaciones y atenciones amistosas. Pero he ido aprendiendo más, algo verdaderamente nuevo: el mundo virtual de las comunidades a distancia. Las cuales por cierto, se parecen mucho a las que ya conocía digamos en el día a día de mi cotidianidad como profesor. ¿Pero en qué se parecen? En la paradójica cercanía, en un acortamiento de las distancias que pone a un escaso clic formas de ser, de pensar, de actuar, de entender, que trascienden las distancias y nos ponen en un tú a tú personal, físico, concreto, real en definitiva. 

Por la comunidad de Iberciencia[1] he llegado a inscribirme en los Mooc[2]. Hace tiempo sabía que existían estas modalidades de aprendizaje pero confieso que no me atrevía a dar el salto. Sabía de Moodle, ojeé sus posibilidades hace algunos años, asistí a un “salón de clases virtual” asombrado, pero no continué y perdí la pista. Hasta que aceptando una invitación de Óscar Macías[3], me inscribí en uno de los tantos Mooc: Arte y Tecnología para educar.

Ahí comenzó una agradable aventura. Pequeños ejercicios, algunas complicaciones, mínimos o moderados requisitos de paciencia, de tiempo, de disposición. Una formación estándar pero que, y es por lo que reseño mi experiencia, abre puertas. Fue precisamente lo que (me) ocurrió. 

Llegue a conocer de otra manera, con otra actitud herramientas que estaban ahí en mi computadora y que un tonto tabú mantenía inutilizadas. Descubrí potencialidades y recursos que dibujan una forma del mundo que yo no me atrevía a ver y que quedaba al descubierto con el simple descorrer de una cortina sutil que semejaba un muro.

Hace poco leí que sólo usamos un 4% de la internet… con lo que he ido aprendiendo estoy convencido de que 4% es una cifra generosa… 

Ahora estoy cursando Recursos Educativos Abiertos. Aplicaciones pedagógicas y comunicativas, y las ventanas se siguen abriendo sobre un campo de conocimientos a la mano y frescos. Varias cosas me asaltan: yo, que me considero medianamente preocupado por la educación, cuán lejos estoy del mundo virtual de la educación a distancia; y me pregunto: cómo conjugar los problemas de la realidad y los territorios, la concreción social e histórica de los sujetos y sus proyectos políticos de ciudadanía, de soberanía e independencia, con las fórmulas de la educación on line, con el mundo que se abre en las pantallas y cuya presencia, por cierto, se multiplica exponencialmente. 

Pues debe saberse que en mi país son millones los niños que tienen hoy una laptop; y que los jóvenes y adolescentes reciben tabletas; que la conexión a internet crece amén de que hay toda una política pública desplegada para establecer conexiones libres en plazas, parques, escuelas y liceos. El viaje del libro a la navegación en las redes, del salón de clases al mundo interconectado, nos exige una alfabetización tecnológica que acompañe –y paradójicamente oriente- el crecimiento de los llamados nativos digitales.

Es decir, el mundo de la educación con las últimas herramientas tecnológicas establece su realidad, su pertinencia. No obstante, no deja de llamar mi atención el hecho de que se hable bastante poco o peor, prácticamente nada, entre mis colegas, de estas experiencias de formación a través de las redes. Y ello ocurre cuando se ha avanzado enormemente en las fórmulas del e-gobierno y en la ampliación de las áreas y superficies “inteligentes”. 

La gratuidad, la cooperación, la construcción del conocimiento de manera plural, abierta, democrática, como reza por cierto uno de los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible: “Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa, y promover las oportunidades de aprendizaje permanente para todos”, son valores del mundo naciente pese a la desigualdad que busca imponer a toda costa la sociedad de mercado. Hoy, un tanto atónitos, somos testigos de cómo la violencia recrudece al tiempo que la muerte pierde espacios en la medida en que encuentran cauce experiencias como ésta que, aquí compartimos y que hacen parte de otro mundo posible, definitivamente humano, promesa y esperanza de salvación de la vida sobre el planeta.

lunes, 15 de junio de 2015

Unidad Curricular Proyecto en la UBV

1) ¿QUÉ ES PROYECTO UBV?
 

Es la llamada UNIDAD BASICA INTEGRADORA porque supone la convergencia de todas las unidades en un intento por restablecer la unidad que todo acercamiento a la realidad supone. Se entiende que si el propósito es transformar la realidad, ninguna unidad lo hará desde su especificidad sino con el concurso de todas, y de todas a la vez. Proyecto es nuestro espacio para el aprendizaje y la enseñanza, promueve la investigación, la intensifica y sistematiza, para todos. Proyecto es ya la realidad concreta de ese otro mundo posible, se constituye en realidad y constituye (por ello mismo) a los sujetos. No es (la) utopía, sino la praxis de la educación bolivariana.

Leer la entrevista completa AQUÍ


Proyecto UBV

sábado, 13 de junio de 2015

Artículo para pensar la idea de Escuela como espacio de articulación

Conocimiento, sujetos y territorio
Para pensar la comunicación en contextos productivos
no capitalistas
Ver el texto completo en PDF
Resumen
Una de las tareas que tenemos por delante es la de pensar la organización comunitaria en momentos en los que está en curso un complejo proceso de transformaciones sociales, económicas, políticas. Un pensar urgente con consecuencias inmediatas; un pensar en crisis la crisis, pues los paradigmas, los supuestos, las nociones y conceptos ya no dan para más y sólo alcanzan a nombrar epifenómenos en franco proceso de disolución. ¿Cómo hablar de comunicación si nadie cree ya en los medios?, o de política, poder o gobierno, ante la escalada y posicionamiento de las trasnacionales. ¿Cómo hablar de escuela o educación en escenarios controlados por la racionalidad tecnológica que, stricto sensu ya no nos necesita para pensar-se ni desarrollar-se? Empero,
es en estos escenarios donde ensayamos una propuesta de comunicación en contextos productivos para la articulación (a partir de una escuela otra, comunitaria y comunal) de redes socioproductivas que descubran y tracen nuevos territorios y redefinan desde abajo las formas del poder popular hacia la construcción de un nuevo Estado. Desde la perspectiva del poder popular, la comunicación de masas (massmediática) y por ende sus formas concomitantes de organización y ‘educación’ configuran «el triunfo de la tiranía neoliberal» (Álvarez Puga, 2006); por otro lado, la comunicación, la educación y la organización para el socialismo, exigen ser construidas desde abajo, por sujetos que ejercen el poder sobre las condiciones sociales de existencia y el control, como dice Daniel Mazzeo (2008:186), «efectivo y democrático de un orden social metabólico alternativo al capital».

La escuela-articulación by José Javier León

jueves, 4 de junio de 2015

Intervención en la clase inaugural del DIPLOMADO EN COMUNICACIÓN SOCIAL, SALUD COLECTIVA Y DERECHO A LA VIDA

Bien común y buen vivir: la comunicación es la salud de la patria

Hospital Coromoto
02 de junio de 2015

José Javier León

Universidad Bolivariana de Venezuela
PFG Comunicación Social – Sede Zulia

"Lo común, como la salud, la educación, o la vida misma, no pueden ser comercializados porque repito, llega el momento en que se levanta una barrera infranqueable. Entonces la solidaridad, la cooperación, todos los mecanismos que los seres humanos hemos desarrollado como especie para la sobrevivencia son los que debemos de alguna manera recuperar y por eso, espacios como este donde nos reunimos, de modo gratuito, solidario y cooperante, reconstruyen y restituyen la vida humana, nos permiten volver a ser humanos."

Desde hace algún tiempo vengo reflexionando sobre la comunicación, pero vista no exactamente desde los medios o las tecnologías de la información y la comunicación, sino la comunicación como algo propiamente humano, propio de la condición humana, inherente a la especie. Y desde esa perspectiva más antropológica veo y critico la comunicación vía “medios de comunicación”, es decir, busco mirar desde la comunicación como algo humano, la producción de información y comunicación vía medios de comunicación, que es como regularmente los conocemos. Y pienso que esa perspectiva hace que la crítica a los medios sea más efectiva, vaya más al corazón del problema y no nos quedemos sólo en los efectos.
De modo que, en aras de trasmitir la idea central de mi intervención, parto de la comunicación como un hecho antropológico y me pregunto en qué momento de la historia la comunicación comenzó a ser distinta, a no ser una actividad propiamente humana y, desde allí, qué problemas eso ha venido trayendo.
Si preguntamos a la historia cuándo el sentido de la vida comunitaria se rompió, nosotros en América lo sufrimos desde el siglo XVI, con la llegada de los europeos, no sólo de los españoles. Cuando decimos que se rompe el sentido de comunidad es que las personas que vivían en comunidades dejaron de vivir de esa manera, es decir dejaron de estar relacionados con sus entornos vitales. La Conquista significó el desmembramiento del vivir comunitario.
¿Qué es lo que significa vivir en términos comunitarios? Significa una relación vital, orgánica con los territorios, con la tierra. La comunidad está estrechamente vinculada a los entornos. Sin territorio, la comunidad es virtual, aérea, y por lo tanto no está asentada ni funda arraigos en una localidad.
Esto que digo tal vez nos remonta a unas formas que podemos calificar de remotas, pero eso no quiere decir que no existan comunidades hoy y que, mirando históricamente, no tengamos un reto como sociedad, como civilización, en el hecho de retomar condiciones de vida comunitaria necesarias para la sobrevivencia de la especie.
Que el proceso de desmembramiento de la vida comunitaria se haya iniciado en el siglo XVI y que hoy continúe no quiere decir que los seres humanos no necesitemos retomar formas de vida comunitaria para salvarnos. Lo concreto es que buena parte de los problemas que tenemos y que afectan la salud, tienen que ver con la pérdida de la vida comunitaria, con la descomposición de la vida humana en el planeta.
De modo que tenemos un reto civilizatorio: salvar la especie humana; ahora bien, eso es imposible si no retornamos, si no recobramos formas de vida comunitaria. Es decir, implicaciones, correspondencias, articulaciones con los territorios, elementos que el capitalismo para nosotros desde el siglo XVI en adelante, ha ido sistemáticamente destruyendo al crear separaciones, alejando a las comunidades, rompiendo sus relaciones vitales con sus entornos y creando formas de vida y de producción aisladas de los territorios. Esa ha sido la clave fundamental del desarrollo capitalista. 
Cuando llegaron los españoles crearon los Resguardos, las Encomiendas, formas de concentrar indígenas que les impidieron seguir desarrollando sus actividades tradicionales, ancestrales, comunitarias, estos antiguos campos de concentración consistían en tomas de comunidades enteras para trabajar por ejemplo en las minas, un trabajo totalmente ajeno a la idiosincrasia, a la cultura de las comunidades, trabajo que suponía esclavitud y carecía de sentido alguno para los indígenas. La minería sólo podía tener sentido para el europeo que valorizaba los minerales, la plata, el oro, etc., de modo que el trabajo como tal, desde la Conquista en adelante, para los indígenas y para nosotros en América dejó de tener sentido.
Porque una de las cosas que hace la vida comunitaria es relacionar a las personas con su territorio y conferirle sentido al hecho de trabajar, porque cuando se trabaja implicados en los territorios es para la satisfacción de necesidades. El trabajo en el régimen capitalista no las satisface, si satisficiera necesidades no hubiera hambre, el hecho es que el hambre no sólo existe sino que crece ¡y en un mundo que produce siete veces más de los alimentos que necesita! Entonces en el caso particular del hambre, éste no es el problema, sino la producción y distribución que no tiene que ver con la satisfacción de necesidades humanas.
Pero así es con todo. En efecto, cuántas medicinas se producen con las que se podría curar, cuánta investigación se hace para sanar y cuánta para producir y valorizar capital. Cuántas de nuestras actividades laborales se hacen en términos de acumulación de capital y no para satisfacer necesidades. Cuánto tiempo trabajamos en función de la valorización y cuánto se requeriría trabajar para satisfacerlas. Esa diferencia es sustancial y nosotros deberíamos tomar mayor conciencia de eso porque es estratégica, es decir, allí se encuentra la razón del trabajo, la satisfacción de necesidades y es lo que nos permite entender cómo el capitalismo opera para producir medicinas o alimentos más allá de las necesidades y sin importarle un ápice éstas. Medicinas, por cierto, que no curan, alimentos que no alimentan, en fin, formas de vida que son sustitutos, paliativos, formas que de alguna manera atentan contra la propia vida.
Lo sustancial de nuestra reflexión está pues en el hecho de entender en qué momento de la historia nosotros nos separamos de las formas de vida comunitaria, en qué momento ocurre esa fractura y cómo podemos en un giro estratégico y político, reorganizar las formas de vida para reorientarnos hacia formas de vida comunitaria. Allí está una clave, una estrategia, todo un plan que debemos ir considerando en función de salvar la especie.
Nosotros necesitamos retornar a la comunidad y entender que formamos parte de entornos y que nuestro cuerpo participa de ellos. Que nuestra dimensión biológica tiene implicaciones directas en los territorios porque lo que necesitamos es re-unir, religar nuestro cuerpo al cuerpo comunitario, a esa instancia vital que nos re-encuentra en lo que somos como seres humanos.
¿Dónde se puede dar esa relación, esa re-unión? Sólo en vida comunitaria, sólo si trabajamos en función de la satisfacción de necesidades y no en función de valorizar, por ejemplo, el capital que es de lo que se ocupa el trabajo en términos capitalistas.
Entonces la educación, la formación tiene trazado un plan, la reunificación, la reunión de los elementos que hacen posible formas de vida comunitaria. Lo cual pasa por la solidaridad, la cooperación, por los diversos mecanismos con que los seres humanos contamos para poder sobrevivir, es decir, sólo se puede vivir y salvar la especie si recuperamos la solidaridad. Si la lógica es “vender” entonces lo que sabemos llegará un momento en que no se pueda vender o bien alguien que lo necesita no lo podrá saber dado que se establece como una barrera la comercialización, como ya ocurre con la medicina o cualquier cosa. Si la salud, si los bienes esenciales se convierten en mercancía, llega un momento –y a la vista está- que alguien, un país o una sociedad no los pueda adquirir.
Lo común, como la salud, la educación, o la vida misma, no pueden ser comercializados porque repito, llega el momento en que se levanta una barrera infranqueable. Entonces la solidaridad, la cooperación, todos los mecanismos que los seres humanos hemos desarrollado como especie para la sobrevivencia son los que debemos de alguna manera recuperar y por eso, espacios como este donde nos reunimos, de modo gratuito, solidario y cooperante, reconstruyen y restituyen la vida humana, nos permiten volver a ser humanos.
Eso es como se ve todo un proyecto civilizatorio; creo y comparto con muchos que América Latina, nosotros, Nuestra América está construyendo formas de vida comunitaria y está proponiéndole al mundo una manera de habitar, de ser. Creo que esa ventana se ha abierto y muchos están contemplando esa alborada, esa alba.
 Saludo enormemente este encuentro, quiero manifestar el agradecimiento por la invitación y seguro nos encontraremos en alguno de los módulos, para seguir profundizando en estos temas un tanto filosóficos que buscan comprender históricamente qué comunicación necesitamos para volver a ser humanos y, así, cumplir el dictado del 5° Objetivo Histórico del Plan de la Patria, salvar el planeta.